El VIII Premio Francisca de Pedraza reconoce el valor y la perseverancia en la lucha contra la Violencia Vicaria.
El galardón de esta edición fue otorgado a la prestigiosa psicóloga forense Dra. Sonia Emilia Vaccaro, por su crucial labor en la identificación y conceptualización de la Violencia Vicaria.
El Paraninfo de la Universidad de Alcalá acogió el evento el pasado lunes 24 de noviembre a las 18:00 horas, reafirmando el compromiso inquebrantable de la institución y la sociedad complutense en la lucha contra todas las formas de violencia machista.
Un reconocimiento a la Dra. Sonia Emilia Vaccaro
El galardón de esta edición fue concedido a la Dra. Sonia Emilia Vaccaro, psicóloga forense de prestigio internacional, en reconocimiento a su pionera labor de investigación y su decisiva aportación al ámbito jurídico y social mediante la conceptualización de la violencia vicaria.
Psicóloga clínica, forense y criminóloga, la Dra. Vaccaro cuenta con más de veinte años de experiencia en la prevención, asistencia a víctimas, formación a profesionales y supervisión de casos clínicos.
Su trabajo ha sido clave en el debate de distintos procesos legislativos y en el anteproyecto de la Ley Orgánica de medidas para erradicar la violencia vicaria, cuyo objetivo es definir jurídicamente esta forma de violencia, tipificarla como delito y garantizar la protección integral de las víctimas.
Apertura institucional y compromiso
El acto comenzó con las palabras de bienvenida de Remedios Menéndez Calvo, profesora y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Alcalá, quien dio paso a los discursos de María José García Mesa, presidenta de la Asociación Francisca de Pedraza, y de Ángel Francisco Llamas Luengo, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares.
María José García Mesa subrayó que el premio “no solo es un reconocimiento, sino un mandato de conciencia”.
“La violencia de género evoluciona y se esconde en nuevas formas. Gracias al trabajo valiente de profesionales como la Dra. Vaccaro, podemos nombrar y combatir la violencia vicaria, ese terrorismo machista que busca destruir a la mujer a través del daño a sus hijos. Nombrar es el primer paso para proteger.”
Por su parte, Ángel Llamas resaltó la necesidad de una respuesta judicial firme y especializada ante este tipo de agresiones.
Homenaje a una pionera y símbolo de resiliencia
La parte central del acto estuvo protagonizada por la entrega del galardón, precedida por la lectura del acta del jurado a cargo de Victoria Encabo, secretaria de la Asociación.
La Dra. Vaccaro recibió una prolongada ovación al recoger la obra de arte “El Jardín”, creada por la pintora Maureen Booth y elegida como símbolo de resiliencia y protección.
“La sensibilidad, la fuerza y la esperanza que irradia El Jardín representan esa semilla de vida y belleza que debe ser protegida. Simboliza el renacer y la protección del espacio vital y emocional, que es precisamente el objetivo de la legislación y del trabajo de la Dra. Vaccaro”, señaló María José García Mesa.
Palabras de la galardonada
En su discurso, la Dra. Vaccaro agradeció el reconocimiento y llamó a la reflexión social:
“La violencia vicaria no es un conflicto familiar; es la máxima expresión de la misoginia y del patriarcado. Es hora de que las instituciones prioricen la vida y la seguridad de las víctimas por encima de cualquier otra consideración. A día de hoy se siguen dando custodias compartidas a hombres condenados por violencia contra la mujer. Un maltratador no puede ser un buen padre.”
Cultura, emoción y compromiso
El evento incluyó una lectura poética a cargo de Cristina Penalva, poeta y socia de la asociación, así como la actuación artística “Vestidas de mar”, interpretada por José Manuel Pizarro y Carmen Mari Pérez, que añadieron un tono de reflexión y belleza a la ceremonia.
El rector de la Universidad de Alcalá, José Vicente Saz, clausuró el acto destacando el vínculo histórico de la institución con la figura de Francisca de Pedraza, primera mujer que logró protección judicial frente al maltrato en el Siglo de Oro, y la importancia de mantener viva su memoria.
“La lucha feminista es legítima y no debe detenerse hasta alcanzar la igualdad real”, afirmó el rector.
La jornada culminó con un cóctel en el Parador de Alcalá de Henares, donde asistentes e invitados celebraron el éxito de esta octava edición del Premio.

























