La voz de Grissel Gómez Estrada es un puente necesario entre el rigor de la academia y la urgencia política del feminismo. Ayer, contar con ella ha sido un ejercicio de lucidez que nos ha permitido entender, desde la palabra y la reflexión, que el feminismo es, ante todo, un territorio donde la historia y la poesía se encuentran para desafiar las estructuras del poder.
Grissel nos ha recordado que no basta con nombrar la realidad; hay que cuestionar sus cimientos desde una genealogía que nos pertenece. Su trabajo como académica, poeta y activista nos convoca a un pensamiento crítico que no teme a la profundidad. Gracias, Grissel, por tu generosidad, por traer hasta Alcalá esa mirada que no solo observa el mundo, sino que lo cuestiona y lo transforma con una elegancia intelectual que nos inspira a seguir construyendo.
Este encuentro, una verdadera cátedra de compromiso y pensamiento, ha sido posible gracias a la red que sostiene nuestra labor cultural. Nuestro agradecimiento profundo a la Facultad de Filosofía y Letras, por ser siempre casa y refugio del debate crítico; al Instituto Cervantes, por dar eco internacional a voces fundamentales, y a Cristina Penalva, cuya labor incansable en la coordinación hace posible que estos diálogos sean, cada vez, más profundos.
Gracias a un público que entiende que la palabra de las mujeres es nuestra herramienta más poderosa para la emancipación. Seguimos custodiando la memoria, defendiendo la libertad y, sobre todo, tejiendo juntas esta red que es nuestra genealogía.

