La teoría feminista, cuando se cruza con la praxis curatorial, se convierte en un instrumento de una potencia transformadora incalculable. Ayer, tuvimos el privilegio de contar con Margarita Aizpuru, comisaria de arte y una de las teóricas del feminismo más imprescindibles de nuestro país, quien nos ofreció una auténtica masterclass sobre la genealogía de la mirada.
Margarita analizó con una lucidez arrolladora cómo la perspectiva de género ha logrado desarticular y transformar la creación visual y literaria, ofreciéndonos las claves necesarias para entender las dinámicas de nuestra sociedad moderna. Su intervención no solo fue un análisis académico; fue una hoja de ruta para seguir cuestionando qué miramos y cómo lo miramos. Gracias, Margarita, por tu rigor, por tu activismo intelectual y por enseñarnos que el arte, bajo una mirada feminista, es un campo de batalla donde se escribe nuestra libertad.
Este encuentro ha sido una reafirmación de nuestro compromiso con el pensamiento crítico, posible gracias a quienes sostienen con firmeza la labor cultural. Nuestro agradecimiento eterno a la Facultad de Filosofía y Letras, por su complicidad constante; al Instituto Cervantes, por ser un espacio donde estas voces resuenan con fuerza, y a nuestra querida Cristina Penalva, cuya gestión hace que «Los Martes de Francisca» sean mucho más que un ciclo: sean un punto de inflexión.
Y, por supuesto, gracias a un público valiente, que llena la sala con sed de aprendizaje y voluntad de transformación.
Seguimos caminando, custodiando la memoria y construyendo pensamiento feminista.

