El 25 de noviembre, la profundidad del pensamiento y la belleza de la palabra se dieron la mano con Francisco Peña. Fue un privilegio contar con un intelectual cuya trayectoria es un testimonio de cómo el rigor investigador y la creación lírica pueden converger en una mirada única sobre nuestra literatura.
Paco es, ante todo, un cervantista fundamental que ha dedicado su labor a rescatar la mirada de Cervantes sobre las mujeres: una mirada valiente, adelantada a su tiempo y, en esencia, profundamente feminista. Escucharle desgranar cómo el genio de las letras entendió y dotó de voz a sus personajes femeninos fue una lección de pensamiento crítico que nos invita a revisar nuestra propia genealogía. Gracias, Francisco, por tu magisterio y por enseñarnos que la academia, cuando es honesta, es una herramienta viva para transformar nuestra mirada sobre el pasado y el presente.
Este encuentro ha sido una celebración de la cultura, posible gracias a la labor de quienes creen en la importancia de este diálogo constante. Nuestro agradecimiento profundo a la Facultad de Filosofía y Letras, por su complicidad en la defensa de estos espacios; al Instituto Cervantes, por su vocación de encuentro, y a nuestra querida Cristina Penalva, por su inagotable capacidad para tejer estas complicidades que dan sentido a nuestro trabajo.
Gracias al público, por ese silencio atento y por el debate posterior que confirma, una vez más, que recuperar la mirada de los clásicos es una forma radical de libertad.
Seguimos caminando, custodiando la memoria y construyendo pensamiento.

