El pasado 17 de octubre de 2025, la Universidad de Alcalá de Henares —patrimonio de la UNESCO y cuna de Cervantes— fue escenario de un hito cultural: el Primer Encuentro Poético Internacional. Organizado por la Asociación Francisca de Pedraza y la poeta Cristina Penalva, el evento trascendió la mera lectura literaria para consolidarse como un ejercicio de magisterio humanista y resistencia intelectual.
Ejes fundamentales del encuentro:
- Contexto y simbolismo: La jornada tuvo lugar en la histórica sala de la Dra. María Isidra de Guzmán, un marco simbólico idóneo para una cita que reunió a figuras de talla mundial.
- Voces protagonistas: El encuentro se centró en la lectura y conversación a dos voces entre Theodoro Elssaca (Chile) y Stefania Di Leo (Italia). La coincidencia biográfica de ambos autores, nacidos un 25 de julio, dotó al acto de un aura de sincronía poética.
- La poesía como conocimiento: En mi intervención, destaqué que este acto no fue solo una lectura, sino un espacio de conexión donde el agua y el río sirvieron como metáforas de la vida y el conocimiento. Resalté cómo la poesía, lejos de ser un ejercicio de introspección aislada, es una herramienta fundamental para fomentar el espíritu crítico y la verdad transformadora.
- Resistencia y legado: La jornada contó con la participación de figuras como Matías Escalera, quien puso en valor la faceta de «artista integral» y expedicionario de Elssaca, subrayando cómo su obra es producto de una vida de inmersión en culturas originarias y experiencias extremas. Por su parte, la trayectoria de Di Leo fue reconocida por su rigor en la literatura comparada y su labor de traducción, reafirmando la calidad intelectual del encuentro.
- El rol de la gestión cultural: Se puso de manifiesto el papel crucial de Cristina Penalva como gestora cultural, cuya labor en la Universidad de Alcalá ha sido fundamental para dotar a la ciudad de espacios de diálogo internacional. El reconocimiento público que recibió de parte de los poetas invitados como «Hada Madrina de los Poetas de Iberoamérica» subraya la relevancia de su trabajo en la red cultural.
El éxito de participación y la profundidad de las intervenciones confirman la necesidad de consolidar este encuentro como una cita anual. Como presidenta de la Asociación Francisca de Pedraza, he reafirmado el compromiso de seguir custodiando la memoria a través de eventos que no solo celebran la lírica, sino que actúan como puentes de conocimiento entre sensibilidades y territorios diversos.

