La UFAM de la Policía Nacional, especializada en la atención a las mujeres víctimas de violencia de género

La Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) es una sección de la Policía Nacional. Entrevistamos al Comisario Principal y Jefe de la Unidad Central de la UFAM, Ricardo Toro Vázquez, para preguntarle sobre el trabajo de esta Unidad en la lucha contra la violencia de género, doméstica y sexual; y su experiencia como ganadores del II Premio Francisca de Pedraza contra la Violencia de Género.

Entrevista a Ricardo Toro Vázquez

¿Cómo funciona la Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer en nuestro país?

Las Unidades de Atención a la Familia y Mujer, tal y como están constituidas a día de hoy, se crearon por una Orden Ministerial en diciembre de 2015, que reorganizaba la Dirección General de la Policía. Esta nueva organización, que creaba la Unidad Central y 173 unidades territoriales, a diferencia de la anterior, ponía bajo una misma dirección tanto la investigación de los delitos, como la protección de las víctimas. Pero además situaba a la UFAM dentro de la Comisaría General de Policía Judicial, a la misma altura que otras unidades tan importantes como la UDEF, o la UDYCO.

En aquel momento nos marcamos como objetivo, en consonancia con nuestro plan  estratégico, posicionarnos  como referente policial en la lucha contra la violencia de género, doméstica y sexual, mejorar la respuesta mediante un tratamiento integral y especializado, perfeccionar los mecanismos de coordinación y la promoción iniciativas para mejorar la atención a las víctimas.

Aunque las UFAM nacen en 2015 en Policía Nacional ya teníamos un largo recorrido en el tratamiento de la violencia de género. En el año 1986 la Policía Nacional  fue una de las  instituciones públicas pioneras en España en asistencia a víctimas cuando se crearon  los Servicios de Atención a la Mujer, como primeras Unidades especializadas en Madrid y Barcelona. Y de eso hace ya treinta y cinco años…

La Unidad de Atención a la Familia y Mujer ganó el II Premio Francisca de Pedraza contra la Violencia de Género ¿Qué significado ha tenido para ustedes este galardón?

Desde que ganaron el premio han continuado su trayectoria investigando para combatir la violencia de género, trabajando por su prevención y contribuyendo a la protección de las mujeres que sufren este tipo de violencias ¿Qué avances se han hecho en la Unidad para seguir luchando contra la Violencia de género?

En las UFAM nos marcamos una mejora continua de la respuesta a las víctimas, que siempre situamos en el centro del sistema. Esa mejora se asienta en tres pilares:

  • Procedimentar nuestra actuación (y visibilizarla).
  • Formación y especialización de nuestras unidades.
  • Atención específica a las víctimas más vulnerables.
  • La formación y especialización, como en todas las áreas de conocimiento, es vital para una mejor comprensión y tratamiento de las víctimas. Por eso continuamos realizando una media de 2 ó 3 ediciones anuales de nuestro curso de especialista UFAM, un curso de 90 horas en el que más de la mitad de la carga lectiva está a cargo de instituciones ajenas a nuestra corporación. Además, a día de hoy, más de 17.000 policías ha realizado el curso online de violencia de género. El pasado año pusimos en marcha un curso de atención policial a la discapacidad y actualmente estamos programando y diseñando  uno sobre el tratamiento de la violencia de género y drogodependencias.
  • En cuanto a los avances en la atención a las víctimas más vulnerables, hemos incorporado un acceso al 091 a través de la plataforma de video-interpretación en lengua de signos SVISUAL para permitir que mujeres sordas o con discapacidad auditiva accedan a los recursos de emergencia. También muy recientemente hemos puesto a disposición de las personas con alguna discapacidad intelectual actas de información de derechos en formato de Lectura Fácil. En todas estas iniciativas siempre contamos con la colaboración de otras instituciones, en estos ejemplos, la Confederación nacional de Personas sordas y el Instituto de lectura Fácil, respectivamente,   lo que pone de manifiesto también que la cooperación con otras instituciones es indispensable.

En el año 2014 el Gobierno español ratificó el Convenio de Estambul, que tiene como finalidad prevenir, perseguir y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, así como promover la igualdad real entre hombres y mujeres. ¿Qué ha significado disponer de un ordenamiento jurídico internacional para la protección de las mujeres que han sufrido violencia de género?

El Convenio de Estambul, al igual que otras legislaciones potentes, (como fue la Ley Integral 1/2004),  que apuestan de una forma firme y decidida por erradicar la violencia contra la mujer suponen un espaldarazo y un referente de los poderes públicos a la hora de dictar políticas públicas, de adjudicar recursos y de poner estos asuntos en la agenda política. Lo mismo que sucedió con el Pacto de Estado contra la violencia de género.

En 2017 se aprobó el Pacto de Estado contra la Violencia de Género ¿Qué análisis hacen de la situación de las mujeres víctimas de violencia de género en nuestro país ahora que han pasado casi cuatro años de la ratificación de este Pacto?

El Pacto de Estado contra la violencia de género ha impulsado la promulgación de normativa nueva, como la extensión de la consideración de víctimas a los hijos,  o una mayor flexibilidad en la acreditación de la condición de víctima de violencia de género. Por otro lado también ha financiado un buen número de iniciativas y buenas prácticas, todo lo cual no puede sino mejorar la situación de las mujeres.

En el ámbito más estrictamente policial, el Pacto de Estado nos ha servido como marco de referencia para nuestras actuaciones. Así, en cumplimiento del Pacto hemos potenciado la formación, la firma de Protocolos con Policías Locales para colaborar en la protección de las víctimas, se ha mejorado la predicción de riesgo a través de VioGén,  etc. Sin embargo donde más iniciativas estamos teniendo es en asegurar la accesibilidad de las mujeres más vulnerables que sufren una doble y triple victimización (mujeres con alguna discapacidad, extranjeras, mujeres transexuales, etc.). Aún así queda mucho por hacer…

Dentro de la Policía, quienes trabajan en su Unidad realizan una labor admirable, pero se enfrentan a situaciones muy duras, ¿Disponen de recursos que les ayuden a lidiar con ello?

Sí, es cierto. La atención intensa y prolongada a las víctimas genera situaciones de estrés y a veces de cansancio emocional. Por suerte contamos una serie de servicios comunes en la Policía Nacional que abordan estas situaciones: nuestros servicios médicos y psicológicos y las unidades de riesgos laborales.

Además, dentro del curso de especialista UFAM incluimos dos horas de docencia sobre gestión emocional a cargo de un psicólogo.

¿Cómo ha afectado la pandemia a la protección de las mujeres que viven este tipo de violencias? ¿Y porque creen que los asesinatos han disminuido en el último año pandémico? ¿Han aumentado las denuncias?

Las medidas de restricción de movilidad tomadas para afrontar la crisis sanitaria han disminuido sin duda las denuncias por violencia de género. Muchas mujeres se encontraron en una especial situación de vulnerabilidad e incertidumbre al permanecer las 24 horas del día conviviendo  con su agresor. Por el contrario los agresores que no conviven en la actualidad con sus víctimas, tenían más difícil el acercamiento, al hallarse confinados los dos actores del delito.

Por suerte, la normativa complementaria a la del establecimiento del estado de alarma declaró como esenciales todos los servicios de asistencia relacionados con la violencia de género. Así, en Policía Nacional se ha seguido trabajando con la misma intensidad durante el estado de alarma, protegiendo a las víctimas e investigando los delitos.

Puesto que ya sabemos que hay maltratadores que usan a los hijos para seguir haciendo sufrir a las mujeres ¿Cómo les parece que se podría ayudar a las madres que están sufriendo este tipo de situaciones tras la separación?

Si efectivamente la “utilización” de los hijos para hacer sufrir a las madres forma parte de la violencia de género y es lo que se ha venido a denominar como violencia vicaria. Desde Policía Nacional, cuando una víctima acude a denunciar se le realiza una valoración de riesgo de una nueva agresión por parte de su maltratador y en esa valoración se incluye siempre a los hijos. De acuerdo a la valoración del riesgo se diseña un plan de seguridad personalizado para la víctima y sus descendientes.

No siempre se tiene conocimiento de cómo actuar cuando una mujer cercana sufre violencia de género, ¿Qué recomendarían a la ciudadanía en estos casos? ¿Qué mensaje les gustaría mandar hacia las mujeres que han sufrido violencia de género?

Nosotros, desde la perspectiva policial, el mensaje que podemos y debemos dar es DENUNCIA. Ninguna mujer merece sufrir violencia. A la ciudadanía, le pedimos lo mismo, que no mire hacia otro lado, y que cuando oigan o vean agresiones o maltratos lo denuncien. Esa es precisamente la línea que seguimos en nuestras campañas de sensibilización contra la violencia de género.                                                                                                                    

Entrevistadora: Selena Ruiz Mínguez

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