El sábado 11 de abril el Colegio Mayor de San Ildefonso (Rectorado de la UAH), la Asociación Francisca de Pedraza celebró su VII Seminario Mujeres del Siglo de Oro: Brujas: saberes, poder y rebeldía.
En el VII Seminario Mujeres en el Siglo de Oro, BRUJAS: SABERES, PODER Y REBELDÍA hablaremos sobre brujas.
Hay una ambivalencia respecto al imaginario colectivo creado en torno a la figura de la bruja. Por un lado, la imagen deformada y grotesca de la mujer cruel conservada en el acervo literario y artístico y por otro lado, especialmente en algunos movimientos feministas del siglo XX, la bruja representa a una mujer libre de toda dominación y restricción.
En este Seminario comprobaremos como muchas mujeres que fueron llevadas a los juzgados inquisitoriales compartían características y comportamientos que se alejaban o desafiaban el modelo patriarcal, como por ejemplo, la sabias, curanderas, herbolarias, parteras, abortistas, herejes, solteras, viudas…
Se analizarán imágenes visuales y literarias representativas de la bruja, como una ficción elaborada por los tratados de brujería, que demandó el sistema político-religioso que se estaba fraguando y que requerían mujeres como sujetos meramente reproductivos. La antítesis de estas mujeres ideales y sumisas al patriarcado se reflejada en las obras tratadas: mujeres (sabias y rebeldes) a las que se les atribuyó todo tipo de abyecciones.
En los siglos XVI y XVII, la Inquisición persiguió entre otros delitos la hechicería y brujería, así como prácticas que consideró supersticiosas (ensalmos, remedios, etc.). Buena parte de las personas acusadas fueron mujeres. La institución inquisitorial, que fue extremadamente severa en su actuación contra la herejía o el criptojudaísmo, se mostró en general más benévola en su consideración de la hechicería. Analizaremos algunos procesos concretos y destacaremos las prácticas pretendidamente mágicas por las que estas mujeres fueron denunciadas.
Finalmente, nos acercaremos a la apasionante figura de sor María de Jesús de Ágreda (1602-1665), una monja franciscana que se vio inmersa en tramas políticas, místicas e inquisitoriales durante los convulsos años del siglo XVII en que vivió. Desde su monasterio de Soria, sor María asesoraba al rey en todos los asuntos, no sólo personales, filosófico y espirituales, sino también políticos, diplomáticos e incluso militares.
Estas mujeres tienen algo en común: traspasan fronteras, van más allá de lo permitido dentro de instituciones de poder hegemónico como la Iglesia, el Estado, la familia y la ciencia. Estas mujeres eventualmente se convierten en brujas, mujeres cuyo lugar y tiempo no encajaban con las necesidades y exigencias del modelo establecido de feminidad.



